Desde mi trinchera intento hacer el cambio

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Martes, 22 de Noviembre de 2016, Ciudad de México.- Entre la cobijas, la luz encendida de mi lámpara de buró y un poquito de insomnio, me acordé que tenía una reflexión acerca del estado de la cultura en los jóvenes estudiantes de mi facultad, me acordé de lo extraño que fue un episodio de mi vida en cuestión académica, que decidí comenzar a crear y despabilar mis pensamientos sobre este lienzo digital a 3 días de haber terminado el Primer Foro de Periodismo Cultural.

Hace un mes, mi fabuloso equipo de trabajo y yo decidimos llevar a cabo el Foro de Periodismo Cultural en la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la UV, con la finalidad de crear un espacio propicio para el desarrollo de ideas, análisis y debate, obviamente generadas por un panel de profesionistas en el ámbito del periodismo y la cultura en Veracruz.

Ya habiendo planeado, organizado y creado el foro, esperábamos con ansiedad el día del evento, todo con la finalidad de advertir la importancia que el periodismo cultural conlleva para fomentar a la sociedad un sentimiento de sensibilidad y apreciación hacia el arte, y no sólo a eso si no también al proceso económico que la cultura genera mediante los diferentes vertientes que esta crea, como la gestión, la promoción, difusión la industria cultura y las empresas culturales.

Sin embargo, a pesar de toda la estructura publicitaria y mediática el día del Foro tuvo poca audiencia, a lo que a mi llegaron varias preguntas ¿Cuál es el motivo del desinterés de los estudiantes de comunicación a las prácticas del periodismo cultural? ¿Por qué la cultura para mis compañeros y algunos docentes, es el elemento suplementario de la elite? ¿Cómo a pesar de la relevancia de los especialistas, los estudiantes no tenían interés en aprender?

En mente, ya tenía programado que algo así podría suceder, que posiblemente por el concepto, la demografía, el tipo de nivel cultural en Veracruz, muy pocas personas estarían ahí para crear ese espacio de reflexión sobre las prácticas del periodismo cultural. Y es que además, el concepto de “periodismo de cultura” está mal logrado en la región y en muchas partes de México, al considerar que esta rama del periodismo se dedica a crear la nota del día, el reportaje o el copia y pega del boletín de los institutos de cultura, pero no es así. Sabía que el interés era de mendigar, pero quizá fui bastante optimista con mis deseos.

Al llegar el gran día, para el cual el equipo de Sin Género ya estaba listo, parecía todo marchar con calma y seguridad, aunque algo que no esperábamos, era la complicación de un mal tiempo en Veracruz y que además habían pocos alumnos rondando por la Facultad, sentíamos que en la conjunción de estos dos elementos tendríamos un aforo vacío. Fue así como comencé a pensar en

estrategias adecuadas para crear una audiencia que fuese apta para dar inicio a nuestra inauguración, sin embargo la falta de compromiso de los docentes para con los alumnos era increíblemente nula, al igual que muchos estudiantes preferían pasar tiempo sentados en la cafetería sin hacer nada más que loguearse en Facebook y otras redes sociales. Sin pensarlo dos veces, con el público asistente, que por cierto eran todos estudiantes de la Universidad de Oriente, dimos inicio a la inauguración del Primer Foro de Periodismo Cultural 2016, introdujimos un video de www.singenero.com, presentamos al presidium integrado por las autoridades universitarias de la FACICO, entre ellos el Dr. Marco Agustín Malpica Rivera el director de nuestra Facultad, quien a pesar de tener toda la información necesaria sobre la organización, planeación y demás, optó por dar en sus palabras de bienvenida, una lectura del programa de actividades del foro, sin preparación alguna, sin tener idea de lo importante que es la actualización académica en aspectos como el periodismo, resultando esto una muestra más del desafortunado desinterés de nuestra casa de estudios, dedicada a la formación de Comunicólogos, comunicadores y hasta periodistas, en actividades que fomentan el aprendizaje, la colaboración, la especialización y sobre todo la creación de espacios dedicados a reflexionar el estado de las políticas culturales que de igual forman afectan a nuestra sociedad.

Entonces, de una manera casi inmediata, comencé a entender que no era el Foro, no era la publicidad, no era el proceso de planeación, organización y producción lo que estaba generando poca audiencia en nuestro evento, era sin duda un proceso que llevó años en cada individuo, su formación, sus necesidades, sus virtudes educativas, era eso, no éramos nosotros, ni el contenido, ni las condiciones para llevar a cabo la actividad, bien lo dijo la Maestra Ivonne Moreno en la conferencia sobre -Gestión Cultural y Periodismo Cultural- “Es importante en los jóvenes, con su mente aún fresca, darles la oportunidad de aprender, a pesar de que la cultura es un proceso difícil de comprender”, es un tanto cansado y rebuscado poder entender a los fenómenos culturales que en el Puerto de Veracruz, zona turística de fiesta y baile, llegan en sus distintos formatos, ya sean galerías pictóricas, fotográficas, museográficas, etc, por lo tanto todo esto en un ambiente social distinto y sumamente diferenciado al de la capital donde todo es cultura, Veracruz tiene más complejidades para lograr un acercamiento real a este proceso, y sumando esto las oportunidades que la academia ofrece pues resulta lastimoso y aún más irresponsable.

Me di cuenta, que co-existo en una comunidad estudiantil ágrafa, con una serie de formadores académicos con nula responsabilidad hacia la formación de comunicadores y periodistas, no digo que todos fomenten un puerto de barcos a los cuales subir a un bajo costo, pero realmente falta un verdadero compromiso

para gestionar los objetivos e ideales de los estudiantes con amplias capacidades intelectuales, estratégicas y técnicas adquiridas en campo, como mis compañeros egresados que de los cuales podría hacer una lista enorme con sus respectivos talentos, entre ellos Carlos Israel Ávila, quien apostó por la cultura del cine o el ya profesionista el Mtro. Jorge González, por ellos podría empezar y decir que si hay periodismo de cultura con la rigurosidad que requiere el periodismo. Sin duda, después de ese análisis que hizo mi mente en pocos minutos, me sentí fabuloso, me sentí así por que caí en la cuenta de que honestamente soy de los otros, de los que están del otro lado, de los que tienen esa necesidad de intelectualidad, de esa hambre de aprender, de conocer y ampliar mis horizontes. Me sentí aliviado.

Desde mi trinchera, a pesar de la poca ayuda, del poco asesoramiento, sé que tengo ésta y muchas otras capacidades para lograr mis cometidos, generando nuevas perspectivas no sólo para mí, si no para los que gustan de acompañarme en mi camino, no lo digo por alagarme, si no por darle el reconocimiento a mi equipo, a estas personas especiales que decidieron unirse a un proyecto que tiene mucho para dar, que tiene como misión generar nuevas historias, nuevas narrativas a partir de la interpretación de datos, del análisis a profundidad y la investigación.

Sin duda, ahora puedo decir, que voy en una larga travesía y que no queda más que seguir creciendo, aceptando los procesos sociales y antisociales de la burocracia que demeritan a la cultura, pero antes de sólo aceptar, crear esa reflexión de ¿Qué estaremos haciendo en el presente, para dar paso a un mejor futuro?

¿Quien dice que el periodismo cultural no es complejo?
¿A caso el periodista cultural es la clasificación complementaria de los medios de comunicación y por qué ha sido así?
Pues a modo de una respuesta, puedo decir que ha sido así durante años debido a la concepción de los propios, de nosotros mismos, por desvalorizar la importancia del arte y la cultura en la sociedad, por no saber el papel que juega en la re-estructuración de los tejidos sociales que han sido quebrantados por la violencia, por la inseguridad, por la corrupción. ¿Cuánta necesidad de amor tenemos? ¿Cuán sensibles nos ha hecho el arte y cómo ha sido examinada la cultura para buenos fines? Es aquí donde entra nuestro papel como periodistas, es aquí donde comenzamos a ejercer la rigurosidad periodística, la investigación, la interpretación de datos duros para mostrar a la sociedad la realidad socio cultural, crear narrativas a partir de diferentes fuentes y contar historias que generen impacto, pero siempre con rectitud, con inteligencia y dando valor a lo que realmente lo tiene.

Tal es el caso de ConArte, una asociación civil liderada por la Doctora Lucina Jimenez una unidad que busca impulsar la educación por el arte en la escuela pública, a la formación de nuevas capacidades creativas, expresivas y de auto reconocimiento entre niños y jóvenes, con el fin último de contribuir a la formación del nuevo capital intelectual y cultural que México requiere para dinamizar su inserción en el mundo, a la vez que conformar una sociedad más equitativa, sensible e incluyente. Así como este y otros proyectos en México y Latinoamérica apuestan por la cultura para que mediante ésta, la sociedad se sensibilice hacia los suyos en los ámbitos educativos, sociales y políticos, creando nuevas mentes, nuevas personas con capacidades analíticas y críticas que permitan crear reflexiones sobre la humanidad que está dividida.