Llegaste como espuma a mi mar,
como llanto a mis ojos,
un planeta sin gravedad.
Llegaste como lluvia a mi desierto,
entre flores y lamentos,
un suspiro ancestral.
Paisajes imaginarios,
un bosque recorría mi soledad
y llegaste entre humo e ilusiones,
bañadas en sal.

Llegaste como un mapa fractal
en mis caminatas nocturnas,
por el universo solía vagar,
ahora encontré los senderos
para llegar a la luna
y navegar en nuestro módulo lunar.

Llegaste como un sol
a mis tormentas
en los momentos grises,
llegaste a construir mis fragmentos,
recorrí el tiempo bajo las sombras de una escafandra
hasta que nos encontramos
y fusionamos para limpiar todos nuestros mantras.

Llegaste como las palabras
que nunca pude articular,
remando desde mi detrás siempre,
eres un sueño cumplido.
Llegaste como las victorias
y no como las derrotas
que solían tumbar mi mente.

Llegaste como el último
recorrido que di en este planeta,
donde todo es agua y dolor.
Deberíamos mutar un poco,
desaparecer el rencor.
Llegaste como luz a mí,
llegaste a construir mi mundo en amor.