Los dominios de los “hombres pájaro”

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  • Su práctica ha migrado incluso a Sudamérica y es realizada por distintas etnias, en cada punto geográfico recibe un nombre diferente que muchas veces depende de la lengua de sus practicantes.

Veracruz, Ver, Febrero 2017. Continuando con el tema de la importancia que tiene esta Ceremonia a nivel mundial, puesto que ha sido declarada en 2009 como Patrimonio Intangible de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es imprescindible mencionar hasta donde llegan los dominios de los “hombres pájaro”.

Los también llamados “Voladores de Papantla”, pertenecen a una tradición oral que sustenta e incluye leyendas, oraciones y diálogos de la época prehispánica que se han transmitido por generaciones como elemento esencial de identidad. Cada uno expresa importantes concepciones del universo y de la naturaleza.

Aunque pudiera pensarse que este ritual proviene o pertenece a la región de Papantla, municipio del estado de Veracruz, (porque popularmente son llamados “Voladores de Papantla”), tal vez no sea del todo exacto, pues algunos investigadores ubican su nacimiento en el occidente mexicano (Jalisco). El origen de esta creencia pudiese ser que la cultura totonaca (que ha asumido la paternidad del mismo) se encuentra cerca del área arqueológica de “El Tajín”, que fue un importante centro ceremonial y cosmopolita dentro de las culturas prehispánicas (siglo VIII al XII: Clásico Tardío).

Y aunque es cierto que los totonacas han protegido este elemento como parte de la esencia de su identidad, la ceremonia se encuentra expandida a lo largo de nuestro país. El hecho de que en la región del Totonacapan sea donde es más notorio su valor tradicional,  no la hace exclusiva de Veracruz.

Su práctica ha migrado incluso a Sudamérica y es realizada por distintas etnias, en cada punto geográfico recibe un nombre diferente que muchas veces depende de la lengua de sus practicantes. En cualquiera de sus variantes, recrea un mito cosmogónico.

  • Bixon T’iiw, “Danza del gavilán”. Teeneks de San Luis Potosí.
  • Bixon T’iiw, “Danza del gavilán”. Nahuas (Cuetzalán, Teziutlán, Zacapoaxtla, Caxhuacán o Huehuetla en Puebla e Hidalgo)
  • Tepehuas del norte de Veracruz, (Aunque la práctica de la ceremonia en esta zona ya es nula)
  • Ratakxoni, “Los que vuelan”. Ñanhús de Puebla. (Aquí debe destacarse la importancia de la Escuela Comunitaria para Niños Voladores de la comunidad de Chila, en el municipio de Honey)
  • Ajxijoj Kiktzoykib’ Pwi’che, “Danza del mono”. Mayas (hablantes del k´iche´, kapchiquel, achi y Tzútujil de Guatemala)
  • Kogsni, “Volador”. Totonacas (Papantla en el estado de Veracruz, costa y sierra. Sierra norte de Puebla)
  • Piples de Nicaragua

 

Esta tradición se viene preservando desde hace 600 a C aproximadamente. La ceremonia consta de varias etapas que sufren ligeras variaciones debido a la diferencia tempo-espacial. Esencialmente, esta ceremonia busca establecer comunicación con los dioses para brindarles ofrendas y solicitarles la fertilidad de la tierra.

Etapas de la ceremonia: preparación física y espiritual de los participantes, confección del atuendo, selección y corte del árbol, arrastre y levantamiento del palo, la danza en tierra y el vuelo en lo alto del palo.

Estas etnias sostienen que los seres humanos no somos dueños de la naturaleza sino parte de ella y por lo tanto, esta convivencia debe regirse por el respeto y la armonía.

La importancia de preservar.

Las culturas mesoamericanas, aún cuando en la actualidad comparten con otras etnias el riesgo de ser absorbidas por la homogenización cultural de las instituciones globales, mantienen firmemente sus creencias, ritos y prácticas que en mayor o menor medida las distinguen de unas con otras.

A pesar de que la comunidad indígena a estado dispuesta a abrirse y adaptarse a las nuevas condiciones sociales, tal como en el caso de los totonacas, estos son cuidadosos en cuanto a la conservación de sus valores culturales. En el caso específico de la Ceremonia Ritual de Voladores, aunque aceptan mostrarlo a turistas, el Consejo de los Ancianos del Totonacapan, se interesa bastante en preservar su identidad y ha apoyado la creación de diversas Asociaciones de Voladores y Escuelas de Niños Voladores con el propósito de preservarlo en su forma original y estimular el conocimiento profundo de su significado.

Tan solo en esta región y a sus alrededores podemos encontrar:

33 grupos de Voladores registrados, Grupos de voladores no registrados, 3 escuelas de niños voladores, 3 asociaciones y 500 voladores identificados.

Asimismo se reitera que sus propósitos originales y esenciales expresan principios y valores propios de la cosmogonía indígena, tales como la comunicación con las deidades y la relación armónica con el universo y la naturaleza.

Si aun no has apreciado personalmente esta ancestral ceremonia, te invito a ver el siguiente vídeo para que disfrutes y te asombres con una de las tantas tradiciones que tiene México para ti.

https://www.youtube.com/watch?v=jCiXU9ea9UI

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