La violencia contra la mujer en los ritmos latinoamericanos

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“Se debe hacer conscientes a estos cantantes de la influencia que sus expresiones pueden causar en la gente; México ya es un país feminicida donde se justifica matar a las mujeres por “crímenes pasionales”

Como bien sabemos, la música forma un eje fundamental en la cultura de un país. Debemos estar plenamente consientes que como otros elementos más, compone el entorno e imaginario social.  Es por ello que hace unos días se publicó en diversos medios donde se hablaba que Café Tacvba ya no tocaría más en vivo la canción de “La Ingrata”, una de sus canciones más conocidas -sino es la que más- debido a la temática que aparece en una parte de la misma (un feminicidio). Así que resulta interesante investigar un poco más del tema de violencia de género en la música latinoamericana.

En términos coyunturales y geográficos, cada generación se ve fuertemente influenciada y marcada por uno o más géneros musicales que influyen en sus bailes, espacios de socialización y letras. Las generaciones latinoamericanas nacidas antes de la apertura neoliberal de la región, incluso en países más o menos caribeños, tuvieron como música de masas a la salsa, el bolero y sus distintos subgéneros. Incluso antes, en el caso específico de México debemos recordar que en los 40´s, autores como Agustín Lara marcaron íntimamente la época con canciones de un alto erotismo; melodías que exaltaban la figura femenina, incluso a un nivel superior al terrenal. Es claro observar como la visión tan sutil que se tenía hacia la mujer, daba como resultado la composición de letras sumamente románticas.

Luego de la apertura neoliberal, estos ritmos fueron sustituidos por el reggaetón y la música anglosajona, que son en la actualidad la música de las masas. Tanto la salsa como el reggaetón son géneros que se han masculinizado; siendo mujer, la forma más fácil de aparecer en el género es siendo una modelo de medidas perfectas. En los casos más específicos de géneros como la banda o la bachata, en muchas de las canciones se habla principalmente de desamor, soledad e infidelidades.

Actualmente sobretodo en el género pop se siguen creando canciones que enaltecen a la mujer, pero el espacio que tenían estas antaño en la música popular no se ha podido recuperar más allá de estar en bikinis y vestidos cortos en los vídeos musicales, sin hablar del lenguaje ofensivo y denigrante, contenido violento y machista que cataloga a las mujeres como objetos sexuales.

Ser mujer con todas sus letras

Por otro lado, la sociedad transmite ciertas expectativas de lo que se espera del “ser mujer”. Otro tipo de violencia más sutil es mediante canciones que reflejan lo que una mujer deber ser, según algunos patrones: esposa, madre, casera, dependiente, reservada y frágil. El problema con este tipo de patrones es que si de algún modo no se encaja en ellos, es casi seguro que la sociedad se encarga de excluir y tachar de excéntrico a quien quiera ser diferente.

En los casos en que las mujeres quieren empezar a descubrir su sexualidad y explorarla de manera abierta y sin tabúes, son juzgadas como fáciles, libertinas y demás calificativos negativos que muestran la poca tolerancia que aún persiste en el tema.

Pero lo más peligroso del asunto, como se comentó al principio de este texto, es la parte cultural que justifica, apoya y avala la violencia hacia la mujer.

La violencia tiene ritmo.

Ejemplos claros de la distorsión que ha ocurrido hacia la figura femenina en la música, (aunque no todos de manera intencional) son los siguientes y en algunos casos, basta con leer los comentarios del vídeo para verificar la existencia de la cultura de agresión:

‘La ingrata’, Café Tacvba.

“Éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con esa problemática (feminicidios) como ahora todos si lo estamos. Creo es un momento de pensar si la vamos a seguir tocando o si le cambiamos la letra”…Esta fue la respuesta que dio Rubén Albarrán, vocalista de la legendaria banda, al contestar un cuestionamiento realizado por el diario argentino La nación, puesto que la temática abordada dentro de la canción podría ser tomada como incitación a la violencia hacia la mujer. “Las canciones son cultura, y esa cultura es la que hace que ciertas personas se sientan con el poder de agredir, de hacer daño”, continuó Albarrán. Esta icónica melodía, mezcla de polka y rock, proviene del segundo álbum de la banda llamado “Re” y aunque su lanzamiento fue hace aproximadamente 22 años (1994), ya no ha sonado en sus últimos conciertos. (‘El universal’, 22 feb 2017).

‘Fuiste Mía’, Gerardo Ortiz.

Otro caso de este tipo y que fue muy conocido fue el de esta canción interpretada por Gerardo Ortiz, donde se recrea un feminicidio. En el vídeo musical se muestra como después de encontrar a su esposa con su amante asesina a este, para después continuar con su mujer, torturándola y asesinándola con un disparo. Realmente la melodía no habla de lo observado, pero pese a ello recibió muchas crítica.

‘Mala Mujer’, Sonora Matancera.

Esta canción cuando la escuchas es bastante simple, en el coro se escucha la siguiente frase: “No tiene corazón, mala mujer, Mátala, mátala, mátala”. Sin lugar a dudas no queda nada que explicar, pero lo importante del caso es que nos encontramos en un país feminicida y que un crimen de tal magnitud no debe ser alentado ni justificado.

‘Amablemente’, Augusto Arturo Martini.

En este tango podemos encontrar otro caso de infidelidad, una de tantas historias de amor sin final feliz. La infidelidad en una relación no es motivo de orgullo, pero tampoco es una justificación para ejercer violencia de ninguna índole, solo basta con alejarnos de la persona que nos hace daño.  “La encontró en el bulín y en otros brazos…Y luego, besuqueándole la frente, con toda educación, amablemente, le fajo treinta y cuatro puñaladas”.

‘Nunca quise’, Intoxicados.

Como se mencionó anteriormente, existe un grupo de canciones que fomentan la violencia de manera sutil y en este caso hay un extra, el vídeo puede sugerir una relación homosexual, lo cual no estaría mal, pero cuando oímos la letra dice lo siguiente: “nunca fui tu patrón, no quisiera cambiarte, no quisiera que cambiaras tu personalidad…Para odiar hay que querer, para destruir hay que hacer, y estoy orgulloso de quererte romper la cabeza contra la pared”.

‘Baracunatana’, Aterciopelados.

El coro de esta cancion de los ‘Aterciopelados’ hace alusión a una mujer “fácil” utilizando una gran cantidad de insultos; y aunque en algunas partes son claras estas connotaciones, el lenguaje utilizado sólo es muy coloquial en Colombia de donde es originaria esta agrupación, por ello es que la agresión puede pasar desapercibida. “No pienso llevar para mi casa una mujer baracunata, porque pueden pensar que estoy loco… tu eres garulla= granuja, retrechera= avara, bergaja= jodida, mañosa , fulera= embustera, retrechera= mal agradecida, guaricha= bruja, prostituta, morronga= mojigata, garosa= perra, farisea= hipócrita, gorzobia= zorra, baracunata= prostituta, barata…y con el mono de la moto eran nueve que tenía y le ponían serenata”… el hecho visible en esta canción es que es mucha la diferencia entre una infidelidad femenina a la masculina, ya que en nuestra cultura la infidelidad del hombre es “normal” y aceptada, pero cuando una mujer hace lo mismo que un hombre promedio es tachada de prostituta.

‘El látigo’, Toby Toon

Esta canción forma parte del gran repertorio de canciones de reggaetón que incitan a la violencia sexual. El sexo debe ser un acto consensual y placentero, y aunque puede que allá gente que tenga prácticas sexuales que incluyan cierto grado de violencia, lo cual también es muy respetable,  cuando no es así, se convierte automáticamente en una agresión sexual. “Por delante y por detrás, por delante y por detrás, pa que te duela, y si se porta mal, dale con el látigo”.

Los números no mienten

Latinoamérica es un lugar de contrastes, y en el caso de la equidad de género no podía ser la excepción.  Irónicamente el 40% de la población latinoamericana ha sido gobernada por una mujer, como fueron los casos de Brasil, Argentina y Costa Rica y va en aumento. Pese a esto, estos países como todos los que integran esta región, cuentan con cifras muy altas de feminicidios y violencia de género.

Los números son realmente alarmantes, esta información fue publicada hace un año por el periódico ‘Sin Género MX’, tan sólo en México:

*Son asesinadas siete mujeres al día

*Entre 1985 y 2014 se registró un total de 47,178 defunciones femeninas con presunción de homicidio

*La Organización de las Naciones Unidas (ONU), alertó en abril de 2016 que 14 de los 25 países del mundo con las tasas más altas de feminicidios se encuentran en Latinoamérica

Además la violencia con la que se cometieron tales crímenes fue extrema, varias víctimas mostraban signos de tortura y mutilación, antes de ser encontradas en sitios públicos.

En el periódico ‘El país’, también encontramos cifras que complementan esta información.

*En 2009 se registraron mil 858 asesinatos machistas, esta cifra fue proporcionada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

*En estas estadísticas se observa índices de muertes a mujeres en manos de sus parejas o ex parejas, con récords impresionantes en países como San Vicente y Granadinas, Uruguay y República Dominicana.

*Se ha registrado un repunte en el llamado triángulo negro (El salvador, Honduras y Guatemala) junto a México y Costa Rica, en el mercado de la explotación y trata de mujeres.

Pero ¿qué tiene qué ver esto con el tema planteado? fácil, aún encontramos países o estados donde son justificados estos crímenes, donde muchas veces la cultura local permite estas atrocidades por ‘cuestión de honor’ o usos y costumbres. Si a esto le aumentamos que las figuras públicas, en el caso específico los cantantes o las canciones difunden o alientan estas conductas (por que recordemos que la música es cultura) estaremos muy lejos de encontrar la tan esperada equidad de género.

“Se debe hacer conscientes a estos cantantes de la influencia que sus expresiones pueden causar en la gente; México ya es un país feminicida donde se justifica matar a las mujeres por ‘crímenes pasionales’ como para que un intérprete lo muestre en un vídeo que llega a millones de personas.” Jovana Espínoza, creadora de la petición dirigida a la Secretaría de Gobernación de México y al mismo Gerardo Ortiz, en la que se pidió que se deje de reproducir la violencia de género contra las mujeres.

La otra cara de la moneda

Si bien es cierto que hay canciones que incitan a la violencia de género, por otro lado también hay músicos y compositores que han levantado la voz en contra de estas acciones y han creado algunas melodías que hablan del tema y que bien vale la pena escucharlas.

Y aunque este reportaje se enfocó en violencia hacia la mujer, es importante señalar que no importa el género, condición social, creencias, preferencias, etc, nadie debe sufrir violencia y por supuesto, ejercerla. El cambiar estos patrones de conducta violentos y discriminatorios  a través de la música, cine, televisión o cualquier otro medio cultural, artístico o de comunicación, así como fomentar la tolerancia y el respeto, será vital  para cambiar la perspectiva cultural y estereotipos que se tienen en la sociedad actualmente y de esta manera erradicar la replica de las agresiones en cualquiera de sus variantes.

Fotografías tomadas de la red, respetamos su derecho de autor. Cifras tomadas de los periódicos, El Universal y El País.